Atrapada entre orugas peludas

Cuando, durante la primera fase de las obras, tuvimos que dejar nuestra casa durante unas semanas, ignoraba los peligros que nos aguardaban en nuestro nuevo hogar provisional. ¡Quién me iba a decir que acabaría siendo prisionera de un ejército de orugas peludas!
Por suerte, conseguí escapar y estoy aquí para contároslo…

Como os decía, allí no estábamos solos: decenas, centenares, miles de orugas peludas marchaban en hileras por aquí y por allá en actitud poco amistosa. En un principio no desconfié de ellas porque pensé que serían parientes descoloridas de las orugas cosquilleras platónikas*. Pero pronto empezaron a comportarse de manera extraña y su presencia se me hizo cada vez más inquietante: parecían acecharnos en cada esquina, montaron turnos de vigilancia en la puerta para controlar nuestras entradas y salidas… incluso enviaron espías que, camufladas entre la colada, consiguieron infiltrarse en la casa. Desde luego, su comportamiento no tenía nada que ver con el de sus parientes platónikas.
La prueba definitiva de que no eran orugas cosquilleras la viví en mis propias carnes cuando comprobé que, lejos de producir cosquillas, causaban una urticaria tremenda. ¡Ay madre, qué picor!
Ni que decir tiene que no vuelvo a aquella casa ni loca. Hogar, dulce hogar -aunque esté en obras.
*Para aquellos de vosotros que nunca hayáis oído hablar las orugas cosquilleras, os diré que son unas criaturillas realmente simpáticas; por su vivo colorido, es un auténtico espectáculo verlas ir de un lado a otro formando divertidas caravanas de pelusa multicolor. Como siempre avanzan en línea recta, cuando topan de frente con alguien no lo rodean: le trepan por los pies y se pasean por él de abajo a arriba y de arriba abajo hasta llegar al otro lado, donde prosiguen su camino, dejando tras de sí al oportuno visitante, que no puede evitar continuar llorando de la risa durante horas por el chispeante cosquilleo que el contacto oruguil provoca.

En obras…

Ay, esto de continuar deseando felices fiestas en pleno mes de febrero estaba ya bastante fuera de lugar… ;-P
Os pido disculpas por haber tardado tanto en actualizar… El motivo es que estamos haciendo obras en casa y llevamos unas semanas de locos. En medio del caos, conectarme a internet es toda una odisea…
Mil gracias a todos los que, a pesar de todo, seguís visitando Platonia y dejando vuestros comentarios. Espero poder volver muy pronto con un montón de cosas nuevas. Un beso enorme!

Felices fiestas

Algunos recordaréis que el año pasado nos felicitó la Navidad un petirrojo platóniko barrigudo. Pues bien, este año no vamos a ser menos: desde Platonia os deseamos a todos los visitantes platónikos unas felices fiestas, con pajarillo barrigudo y todo. Un día de estos os explicaré más cosillas sobre él… ;-)
Os dejo con este link, muy útil para que en estas fechas no nos olvidemos de lo que realmente importa:

Fenómenos extraños (II)

Si hace unos meses planteaba en este blog el gran enigma de la salamanquesa sospechosa (caso todavía sin resolver), vuelvo a exponeros ahora otro de esos fenóoooomenos extraaaaaaaños que no dejan de sorprenderme: la paradoja de las libélulas mutantes.
Una mañana, estando sentada a orillas de un río, llamaron mi atención unas gráciles criaturillas que sobrevolaban las aguas batiendo sus alas de un intenso color azul. Describían caprichosas cabriolas en el aire, danzando con tal elegancia que no tardé en quedar hechizada ante la visión de sus juegos aéreos. Por suerte llevaba conmigo la cámara y pude tomar algunas fotos -bastante malas, la verdad- del baile de aquellas libélulas.
¿Adivináis qué hice el resto de la mañana? Pues lo pasé persiguiendo libélulas, cámara en mano, con la intención de conseguir un primer plano de alguna de ellas. ¡Y triste la hora en la que conseguí el esperado retrato! Aquella bella criatura, al acercarme a ella, se había convertido en algo parecido a una gigantesca mosca verde, que me miraba desafiante con sus ojos saltones mientras me amenazaba con una espeluznante cola-garra.
Y yo me pregunto el porqué de tan sorprendente cambio: ¿a quién quieren engañar las libélulas? ¿qué pretenden?

La metamorfosis de las maricosas

La metamorfosis de las maricosas
De entre todos los habitantes platónikos, las maricosas son sin duda las más deliciosas criaturas. Ligeras y graciosas, el batir de sus alas, como el sonido de un arpa o una risa de cascabeles, reconforta el corazón de quien tiene la suerte de encontrarse con ellas.
Ocurre sin embargo que, como sus primas las mariposas terrestres, las maricosas sufren metamorfosis. De seres encantadores se pueden tornar en demonios alados en un abrir y cerrar de ojos. El por qué de estos cambios repentinos no está del todo claro; hay quienes dicen que se deben a su humor inestable, otros aseguran que están relacionados con la meteorología, incluso algunos eruditos han desarrollado complejas fórmulas matemáticas para explicar tan misteriosas transformaciones. En fin, que no hay quien se aclare.
Para más confusión de los que intentamos entender algo, se han dado casos en los que diferentes visitantes platónikos han visto de manera distinta a las mismas maricosas en el mismo instante. Muchos opinan que esto podría demostrar la teoría que dice que la apariencia y condición de estas enigmáticas criaturas depende de los ojos que las miran: del más puro blanco o un rosa suave pueden pasar al más oscuro de los negros en un santiamén, si el observador está lo bastante triste.
Y, si las maricosas en su estado original son una música alegre para el corazón que las encuentra, cuando se vuelven oscuras producen en él el más punzante de los dolores: gritos desafinados, sombra, vacío.

Ha habido alas negras en mis sueños últimamente.
Pido disculpas por no haber posteado nada ni haber contestado vuestros comentarios durante tanto tiempo. Ahora que el color negro empieza a desteñir, vuelvo a este blog para seguir descubriendo Platonia juntos. Gracias por vuestra paciencia, viajeros platónikos.

El mundo de Tolkien en Suiza (II)

Os dije que quería ir… ¡y he ido! :-)
Durante las vacaciones pudimos escaparnos unos días a Saint-Ursanne, una preciosa ciudad medieval suiza que este verano ha acogido exposiciones e instalaciones temporales basadas en la obra de John Howe, además de un buen número de actividades relacionadas con el mundo de Tolkien. Aunque por la fecha no pudimos coincidir con ninguna de esas actividades, realmente mereció la pena ir. ¡Vaya, que disfruté como nunca dejándome transportar a la Tierra Media en Saint-Ursanne La Fantastique! Y claro, me volví loca haciendo fotos (aquí os dejo una pequeña muestra).

No puedo acabar este post sin antes recomendaros que visitéis esta encantadora ciudad a orillas del río Doubs y sus alrededores: un verdadero paraíso.

Rockin’ Girl Blogger

¡Toma regalo de cumple!
Ester (estarse quieta) y Marta (the pink inuit) me han nombrado “Rockin’ Girl Blogger“. Todo un honor viniendo de dos artistas como ellas, a las que admiro un montón. ¡Muchísimas gracias a las dos!



Ahora me toca seguir la cadena y nombrar a 5 de mis favoritas. Pues allá voy:

· Lu (luz de luciérnaga): porque me gusta lo que hace.
· MC (2blck): porque escribe de maravilla y canta aun mejor.
· Pam López (migas de pam): por ser una artista como la copa de un pino.
· Pirusca: por sus geniales “pequeños dramas cotidianos”.
· Vero Machado: por coleccionar bichos extraños y compartirlos conmigo.

1 año de Mundo Platóniko

¡Hola a todos! :-)
Entre las vacaciones y la pereza post-vacacional han ido pasando los días y he tenido el blog un poco abandonado…
Ya vuelvo a estar al pie del cañón, y con buenas noticias: este mes Mundo Platóniko celebra su primer aniversario. En septiembre del 2006 inauguré este blog con una pregunta: “¿Qué és Platonia?“… Ahora, 1 año después, puedo afirmar que sigo sin saberlo ;-P.
Definible o no, Platonia existe y se dibuja a sí misma cada día un poquito más gracias a vosotros, visitantes platónikos. Un millón de gracias a todos, de corazón, por haber estado ahí todo este tiempo ayudándome a buscar la respuesta. GRACIAS.
Y para celebrar el cumpleaños… ¡estamos de estreno! Presentación renovada del site platóniko, que comenzará a tener contenido muy pronto (lo prometo). Os invito a echar un vistazo y a opinar cuanto queráis:

Descanso platóniko

Hace tiempo que vengo pidiendo un deseo: ¡unas vacaciones!
Por fin me ha sido concedido. Al fin podré descansar, desconectar y, sobretodo, separarme del ordenador por unos días! :-)

Y, para combinar con el relax y demás placeres, qué mejor que un buen “kit vacacional”. Yo ya me he hecho con el mío, que consiste en una caja de lápices de colores chulíiiiiiisima y un par de libros: uno, para ponerme al día de Flash; y el otro para deleitarme una vez más con la lectura de Las Cosmicómicas de Calvino.

Prometo volver con algunas sorpresillas… Hasta muy pronto, visitantes platónikos!

:-*

Qué és Platonia? (VI)

MC, de 2blck, nos regala estas preciosas palabras. Platonia, vista con ojos de poeta:

Ayer, junto al lago,
me encontré dormida bajo un árbol.

Se posaba una luz de diamantes sobre el agua
y la tarde
limpia y fresca
sonreía al verano.

Recuerdo el aletear de las mariposas
posándose tímidamente en mis manos.
Después me venció el sueño, y todo quedó en blanco.

Desperté sobresaltada,
parecí haber caído en letargo,
cuando abrí los ojos ya todo era oscuro,
y la luna un candil iluminado.

Arriba, sobre mi cabeza,
mecía el viento silbando
estrellas juguetonas que saltaban de rama en rama,
azules nubes de terciopelo en la copa anidando.

Sentí un aroma a limón y canela
viajando en el aire perfumado,
y escuché correr sobre la tierra
un zumbido de flores y rayo.

Desde el agua un canto como un remolino surgía,
por chapoteos de oro salpicado,
notas de shamisen en cuerdas de plata
dulce repicar, canto alado.

Como en un juego travieso
con gracilidad hermosa
las plumas surgían del lago,
supe entonces que estaba en Platonia,
y no volví a dormirme bajo el árbol.

MC

Es todo un honor para Platonia que alguien como MC le haya dedicado estos bellos versos. Un millón de gracias en nombre de todos sus habitantes, poetisa platónika.
:-*

El mundo de Tolkien en Suiza



Buenas noticias para los amantes del mundo de Tolkien (visto en la revista del RACC, cito textualmente):

El pequeño pueblo suizo de Saint-Ursanne es el que ha escogido el ilustrador de Tolkien y consejero artístico de la trilogía El Señor del los anillos, John Howe, para exhibir una primicia mundial: una exposición exclusiva de los personajes fantásticos que dibujó para rodar la trilogía (…).
En Saint-Ursanne Fantastique los visitantes se dejarán llevar por el mundo imaginario de El Señor de los anillos en el casco antiguo de una de las ciudades medievales más bonitas de Suiza. Los personajes se mostrarán en el claustro y en una antigua bodega, con instalaciones temporales en la muralla, las plazas y las fachadas de la villa. Podréis disfrutar de un completo programa de música, tertulias sobre Tolkien, proyección de documentales, cine en la antigua fábrica de Fours à Chaux (…). Además, el festival coincide este verano con la Fiesta Medieval de Saint-Ursanne que tiene lugar cada 2 años, un evento muy concurrido que transforma el pueblo en un auténtico mundo de fantasía.
Yo quiero ir, yo quiero ir, yo quiero ir!!!!!
Quiero ir.

Caracol… o limón? (II)

¿Recordáis aquel caracol color limón con el que me topé hace unos días y que tenía toda la pinta de ser un habitante de Platonia? ¡Por fin he podido desvelar el misterio de su procedencia! Curiosamente, la clave para avanzar en la investigación se me ocurrió mientras preparaba un bizcocho de yogur (os dejo una foto y la receta aquí arriba). A partir de aquel momento, todas las pistas me condujeron directamente hasta los caralimelos.



Aunque pueda parecer contradictorio, la receta original del bizcocho de yogur no incluye el yogur entre sus ingredientes; lo que ocurre es que nuestros antepasados comenzaron a utilizar yogur como sustituto del ingrediente principal cuando éste empezó a escasear. ¿Que cuál es ese ingrediente? La leche de caralimelo.

Los caralimelos crecen en los caralimoneros, unos árboles platónikos poco comunes. Los frutos, deliciosos y muy aromáticos, son muy apreciados entre los más golosos de Platonia por su dulce sabor a limón y canela. Son unos frutos bien curiosos y colaboradores, estos caralimelos: cuando ya están maduritos, ellos mismos abandonan su rama y bajan por el tronco del árbol, para depositarse en los cuencos llenos de leche que los jardineros platónikos dejan al pie a tal efecto. Allí permanecen varios días, hasta que se cansan de estar en remojo y deciden irse a ver mundo. Entonces los cultivadores ya pueden recoger su cosecha: la leche de los cuencos, aromatizada por los frutos de los caralimoneros, se convierte en la riquísima leche de caralimelo, similar a lo que aquí llamamos leche merengada. Y este sabroso líquido es utilizado por los pasteleros platónikos en la elaboración de toda clase de postres, entre los cuales destaca el bizcocho de caralimelo.

Como es muy difícil encontrar caralimelos hoy día, si queréis podéis seguir preparando los bizcochos con yogur, que también quedan muy buenos! :-)