Bestiario y herbario platónikos

Los visitantes platónikos ya sabéis que Platonia va tomando forma poquito a poco, a medida que vamos recibiendo noticias de Úrsula, nuestra exploradora. Hasta ahora podíais conocer a sus habitantes en el Bestiario, que pronto tendrá nuevas imágenes como ésta…

Abubilla platónika

Y en breve, además, podréis descubrir las plantas platónikas y sus propiedades en la nueva sección que estamos preparando: el Herbario.

Herbario platóniko

En preparación: cojines aromáticos

Shhhh… Algo se está cociendo en Platonia: ¡Parece que la familia CocoLoro va a seguir creciendo! :-)

Aquí os dejo una primera imagen, donde podéis ver uno de los nuevos animalitos platónikos para bebés en preparación. Por lo que he podido averiguar, tendrán un relleno muy especial, aromático, natural y calentito. Algunas pistas más: aguja e hilos de bordar, bonitos tejidos de algodón orgánico de Birch Fabrics y Cloud 9 Fabrics…  ¡Más información e imágenes muy pronto!

Colección CocoLoro en preparación

Volar, con o sin alas

¿Es posible volar sin alas? En Platonia sí lo es, como bien sabréis todos aquellos exploradores platónikos que visitáis el bestiario.

Volar sin alas

“Si pudieras quedarte sin pensar en nada, te saldrían alas y volarías como los pájaros. Sería muy bonito. Yo a veces lo he intentado hacer, pero no puedo.”
Carmen Martín Gaite, El pastel del diablo

“El secreto no es correr detrás de las mariposas, sino cuidar del jardín para que las mariposas acudan a él.”
Mar Verdejo Coto, El paisaje interior (El Bosque Habitado)

Cojines durmientes: Dante

… Y para terminar (de momento) con las presentaciones de la colección Cocoloro, hoy me gustaría hablaros de Dante, el eleflante roncante. Pues sí, Dante ronca… pero ¡sus ronquidos son especiales! Lejos de ser molestos, resuenan como una especie de dulce mantra en el oído humano y son capaces de hacer que los peques de la casa caigan plácidamente dormidos al instante.

Encontraréis más información sobre los cojines durmientes en la sección cosas bonitas.

Dante, eleflante platóniko roncante

Cojines durmientes: Lola

… Y seguimos con las presentaciones de los primeros artículos de la colección CocoLoro. Hoy me gustaría que conociérais a Lola, la gatobola: suave, mullida y muuuuuuy dormilona, no consigue dormir bien sola, porque necesita la compañía de un cachorro humano… ¿Algún voluntario? ;-)

Os invito a continuar descubriendo los personajes durmientes para peques en la sección cosas bonitas.

Lola, la gatobola platónika

Cojines durmientes: Tereso

¡Qué alegría, qué alboroto! Finalmente, después de largos preparativos, los primeros artículos platónikos para peques están listos para viajar a vuestras casas.

Aquí os presento a Tereso, el conejorejo: un suave y mullido cojín durmiente que está deseando decorar la habitación de un niño terrícola y compartir con él sus dulces sueños. Más información sobre la colección CocoLoro en la sección cosas bonitas.

Conejorejo Tereso, de la colección CocoLoro

Empezando bien el año

Estrenamos año … y en Platonia seguimos con muchas ganas de seguir explorando, creando y disfrutando. Entre otros proyectos, ya está en marcha la confección de los cojines de animalitos platónikos, que estarán disponibles muy pronto.

Colección Cololoro en preparación

Primero, diseñamos los cojines adaptando el gatobola, el conejorejo y el eleflante a formas geométricas más simples. Luego, elegimos telas de algodón orgánico certificado (concretamente, suaves popelinas con bonitos estampados de Birch Fabrics y agradables tejidos de punto de Cloud9 Fabrics). Después de darles un baño de agua, aire y sol, ya teníamos a punto los materiales para empezar a confeccionar los cojines: preparamos un relleno bien mullido, recortamos las telas, pintamos las caras de nuestros personajes… ¡Ya sólo faltará coserlos y estarán listos… qué emoción! :-)

Conejorejo

Conejo orejudo planeador

A pesar de su silueta “asalsichada” o casi “patatil”, el conejorejo es uno de los seres más rápidos de Platonia. Nadie lo diría al ver sus patitas cortas y torpes, que apenas le permiten dar pequeños brincos… Pero la clave está en sus orejas aerodinámicas, gracias a las cuales puede aprovechar el impulso de esos saltitos para alzar el vuelo y planear a gran velocidad.

Es muy divertido ver a los conejorejos desplazarse de esta manera, avanzando a saltitos primero y luego surcando el cielo con sus largas orejas como timón. Tanto es así que las praderas platónikas se han convertido en lugares de visita obligada para los turistas, que acuden para contemplar las simpáticas acrobacias de estos animalillos.

Conejorejo

Esta es una actualización de la primera versión.

Abellota

Abeja de flor-roble

Si tenéis previsto viajar a Platonia un día de estos y queréis evitaros un buen susto, es imprescindible que sepáis identificar a las abellotas. Son unos animalillos alados que, pese a tener un aspecto similar a las abejas comunes, se comportan de manera distinta a ellas; menos interesadas en recolectar polen que sus primas terrícolas, disfrutan escondiéndose para sorprender a los visitantes despistados.

Su escondite preferido es la llamada “flor-roble” platónika, que tiene la forma y apariencia ideal para que las abellotas introduzcan su cabecita en ella, dejando sólo a la vista su trasero rayado y parte de su aguijón retráctil; en esta postura pueden llegar a permanecer días enteros, completamente inmóviles, a la espera de que algún inocente las confunda con una exótica y apetecible bellota para ¡zas! clavarle su enorme aguijón. En cuanto a los efectos que puede producir la picadura de una abellota en el ser humano… ¡Mejor no queráis saberlos! Con sólo fijaros en la cara de pocos amigos que tiene os podéis hacer una idea.

Escondite de la abellota platónika

Esta es una actualización de la primera versión.

Eleflante

Pompidermo flotante
Decíamos cuando presentamos al gatobola que, para moverse por Platonia, flotar es de lo más práctico; y eso es algo que los eleflantes saben muy bien. Por eso han desarrollado su propio método para flotar cómodamente por los parajes platónikos: las pompas.

Los eleflantes (o elefantes flotantes) se las ingenian para producir con su trompa enormes pompas y meterse dentro de ellas. De esta manera consiguen desplazarse ágilmente por cualquier medio aéreo o acuático. El color de la pompa varía según el estado de ánimo del eleflante en el momento de fabricarla. Si pensáis viajar a Platonia, os vendrá muy bien conocer el código de colores eleflantil para, cuando uno de estos seres platónikos se cruce en vuestro camino, saber si es buena idea invitarlo a merendar o si es mejor dejarlo para otro día.

Las pompas del eleflante

Gatobola

Minino rodante/flotante
Un buen día, nadie recuerda cuándo, una pareja de gatos comunes llegó a Platonia por casualidad y decidió instalarse. Los gatosbola actuales son el resultado de la adaptación de sus descendientes al medio platóniko durante generaciones.

En Platonia, es más práctico flotar o rodar que caminar; y nadie se estresa por nada. Por eso los mininos han ido evolucionando hasta convertirse en gatosbola 100% platónikos, 100% rodantes/flotantes… y 100% dormilones.

Evolución del gatobola platóniko

Lynguro

Faisán turmalinero
Los lynguros, aves platónikas similares al faisán blanco, destacan por el singular tocado que corona sus cabezas, que no se compone de plumas sino de turmalinas, gemas semipreciosas muy apreciadas por su variedad de colores. Vanidosos por naturaleza, es habitual ver a los lynguros pasear altivos por las praderas de Platonia, alardeando de sus enjoyadas crestas a falta de otras cualidades que exhibir.

Una vez al año, con la llegada del verano, los lynguros mudan su plumaje y, con él, pierden temporalmente su tocado; es entonces cuando los artesanos platónikos aprovechan para recoger las preciosas gemas que luego utilizarán en la elaboración de joyas y adornos.

Lynguro y turmalinas

Pulbo

Pulpo de jardín
Los pulbos platónikos se plantan en primavera: sólo hay que poner sus patitas en remojo y en un par de semanas empiezan a florecer.

Algunos consejos para su cuidado:

1- Lo mejor es utilizar agua de mar para el remojo; por su parentesco con los pulpos marinos, a los pulbos les encanta el agua salada.
2- Para una floración más vigorosa, no hay que olvidar decirles algo bien bonito al oído cada día.
3- Al final de la temporada, es conveniente guardarlos en un lugar fresquito y protegido de la luz del sol; así se conservarán perfectamente para poder volver a disfrutar de ellos al año siguiente.

Ciclo del pulbo platóniko

Esta es una actualización de la primera versión

Dragonáureo

Dragón dorado
El dragonáureo, símbolo platóniko de suerte y prosperidad, es un ser especialmente apreciado en Platonia. No se exhibe ante los ojos de cualquiera: os podéis considerar afortunados si alguna vez alcanzáis a distinguir sus dorados reflejos bajo las aguas o entre las nubes, pues son siempre portadores de buenas nuevas.