Nadar… y ser nadados

Las condiciones de la época en que la vida aún no había salido de los océanos, no han cambiado mucho para las células del cuerpo, bañadas por la ola primordial que sigue corriendo por las arterias. Nuestra sangre tiene en realidad una composición química análoga a la del mar de los orígenes, del cual las primeras células vivientes y los primeros seres pluricelulares extraían el oxígeno y los otros elementos necesarios para la vida (…) El mar donde en un tiempo estaban inmersos los seres vivientes, está ahora encerrado dentro de sus cuerpos.
Italo Calvino, “Tiempo Cero”
…Fascinante.
¿Te ha gustado? Compartelo :-)
Share on FacebookEmail to someonePin on PinterestTweet about this on TwitterShare on LinkedInGoogle+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *