Lecturas platónikas: La parada equivocada

La parad equivocada - podcast platóniko

Ha tardado un poco pero… ya está aquí el tercer episodio de “Lecturas Platónikas”!
Se trata de la fábula irónico-melancólica “La parada equivocada” perteneciente a “Marcovaldo (o sea las estaciones en la ciudad)” de Italo Calvino.
Esta vez, nos aproximamos al entrañable Marcovaldo, un Hombre de la Naturaleza exiliado en la ciudad industrial. En “La parada equivocada”, la niebla envuelve a nuestro protagonista…

Para quien detesta la casa inhóspita, el refugio preferido en las veladas frías es siempre el cine. La pasión de Marcovaldo eran las películas en color, sobre la pantalla panorámica que permite abarcar los más dilatados horizontes: praderas, montañas rocosas, selvas ecuatoriales, islas en las que se vive coronado de flores. Se veía la película dos veces, salía sólo cuando cerraban el local; y con la mente seguía habitando en aquellos paisajes y respirando sus colores.

Podcast Lecturas Platónikas

Te invito a escucharla conmigo y a descubrir su sorprendente final, aquí en la web, o bien en Ivoox o Spotify ;-)

Volando en busca del horno cerámico

Fartet, pez platóniko horneador

Ya sabemos que en Platonia no hay forma de saber si los pájaros son peces que vuelan o los peces son pájaros que nadan… Aunque, en el caso del fartet platóniko, tiene más pinta de ser lo segundo. Este pececillo volador es un fantástico aliado en tiempos de confinamiento: aquí lo podéis ver transportando un bol recién hecho en el taller platóniko para llevarlo hasta el horno para bizcochar. ¿Llegará a su destino?

Lecturas Platónikas (II): Sin Colores

Sin Colores, Lecturas Platónikas

¡Ya está disponible el segundo episodio de “Lecturas Platónikas”!
Se trata del relato “Sin Colores” perteneciente a “Las Cosmicómicas” de Italo Calvino.
En esta ocasión, el ubicuo Qfwfq nos lleva a los tiempos en que la Tierra no tenía atmósfera ni océanos, cuando conoció a su amada Ayl.

Antes de que se formasen su atmósfera y sus océanos, la Tierra debía de tener el aspecto de una pelota gris rodando en el espacio, como ahora es la Luna: allí donde los rayos ultravioleta emitidos por el Sol llegan sin pantallas, los colores quedan destruidos; por esto, las rocas de la superficie lunar, en vez de coloridas como las terrestres, son de un gris muerto y uniforme. Si la Tierra muestra un rostro multicolor es gracias a la atmósfera, que filtra esa luz mortífera.

Te invito a disfrutar conmigo de esta preciosa historia, aquí en la web, o bien en Ivoox o Spotify ;-)

Lecturas platónikas

Lecturas platónikas

Leer para quien no puede leer.

Por el placer de leer, para el placer de escuchar.

De esta manera surgió la idea de grabar el podcast “Lecturas platónikas”. El primer episodio, como no podía ser de otro modo, es una lectura de mi venerado Italo Calvino. En “La distancia de la Luna”, perteneciente a la serie de relatos “Cosmicómicas”, Qfwfq nos cuenta su mágica, divertida, tierna e inspiradora versión de la cosmología lunar.

Podéis encontrar el podcast en iVoox en este enlace, y podéis suscribiros al programa clicando aquí.

Os invito a disfrutarlo conmigo!

Sogno

Sogno, por Úrsula Epops

Después de algunos meses desaparecida, me gustaría presentaros “Sogno“, un bonito proyecto en el que he tenido la oportunidad de colaborar últimamente. Se trata de un librito para mamás, papás e hijos; una canción de cuna susurrada al oído. Escrito por Laura Riccobono y Corinna Luna Crotta de Lalunainfascia e ilustrado por una servidora. Aquí os dejo algunas imágenes.

Sogno, por Úrsula Epops

¡Os invito a hojear el libro conmigo! La música del video fue creada para Platonia por Aivan Ovitz, un amigo muy especial ¡Espero que os guste!

Podéis encontrar más información sobre el libro y conseguir vuestro ejemplar (disponible en italiano, por el momento) en este enlace.

Exploradores de lo pequeño

Estamos acostumbrados a oír y leer acerca de las hazañas de los grandes exploradores; intrépidos viajeros que se han aventurado hasta los confines del mundo y más allá, escribiendo así las páginas de la historia de la humanidad… Pero hay unos exploradores que no suelen aparecer en los documentales ni en los libros de texto; viajeros de estar por casa que, sin más equipaje que su curiosidad, en sus expediciones de descubrimiento se sumergen en la vida interior de las cosas: en Platonia los llamamos “exploradores de lo pequeño“.

Como el Palomar de Calvino, los exploradores de lo pequeño emprenden un viaje de exploración hacia afuera y hacia adentro a la vez, observando el mundo que les rodea y su propio lugar en él. Y descubren que no hay un mundo más mágico que el real.

Achicoria silvestre

Volar, con o sin alas

¿Es posible volar sin alas? En Platonia sí lo es, como bien sabréis todos aquellos exploradores platónikos que visitáis el bestiario.

Volar sin alas

“Si pudieras quedarte sin pensar en nada, te saldrían alas y volarías como los pájaros. Sería muy bonito. Yo a veces lo he intentado hacer, pero no puedo.”
Carmen Martín Gaite, El pastel del diablo

“El secreto no es correr detrás de las mariposas, sino cuidar del jardín para que las mariposas acudan a él.”
Mar Verdejo Coto, El paisaje interior (El Bosque Habitado)

Suerte

Nadie sabía que en el jardín de casa hay tréboles de cuatro hojas. Ni siquiera yo.

Esparcidos por doquier hay pequeños y grandes tesoros a la espera de ser descubiertos. Como estos minúsculos tréboles de cuatro hojas que, camuflados en un mar de hojuelas esmeralda, aguardan la ocasión en que alguien se tome el momento de mirar más allá de la difusa masa verde para posar sus ojos sobre ellos y reconocerlos como lo que son: preciosas joyas portadoras de buena fortuna.

Y realmente puedo afirmar que estos tréboles nuestros benefician a quien los descubre. No los encuentro yo sino mi madre; en un mundo que va demasiado rápido, sólo ella tiene la paciencia para detenerse y observar. Y esa serenidad suya le ha traído más suerte de la que, unos meses atrás, nos atrevíamos a imaginar.

Suerte

Empezando bien el año

Estrenamos año … y en Platonia seguimos con muchas ganas de seguir explorando, creando y disfrutando. Entre otros proyectos, ya está en marcha la confección de los cojines de animalitos platónikos, que estarán disponibles muy pronto.

Colección Cololoro en preparación

Primero, diseñamos los cojines adaptando el gatobola, el conejorejo y el eleflante a formas geométricas más simples. Luego, elegimos telas de algodón orgánico certificado (concretamente, suaves popelinas con bonitos estampados de Birch Fabrics y agradables tejidos de punto de Cloud9 Fabrics). Después de darles un baño de agua, aire y sol, ya teníamos a punto los materiales para empezar a confeccionar los cojines: preparamos un relleno bien mullido, recortamos las telas, pintamos las caras de nuestros personajes… ¡Ya sólo faltará coserlos y estarán listos… qué emoción! :-)

Primas hacendosas

En la entrada de casa hay un madroño que cada día nos da la bienvenida. Es un árbol bonito y generoso; nos regala flores y frutos varias veces al año. Por estas fechas está cargado de preciosas flores blancas que atraen a las abejas con su dulce aroma a néctar. Nuestro patio delantero se convierte así, temporalmente, en lugar de encuentro de esponjosas abejillas peludas que, en su continuo ir y venir, lo llenan todo de vida, color y zumbidos.

¡Qué diferentes de las abellotas, estas hacendosas y alegres abejas!

Historias del puerto (III)

En el puerto hay barcos de pesca (normal) y gatos (también normal, porque allí hay pescado)… Pero, si bien a simple vista esto nos puede parecer corriente, hay algo extraordinario en ellos que casi siempre pasa desapercibido; yo misma no me habría dado cuenta si Sergi no me hubiera explicado lo que había descubierto en sus expediciones nocturnas.

El misterio está en la relación que mantienen los unos con los otros; existe una peculiar cooperación entre navíos y mininos de la cual el pequeño explorador platóniko fue testigo, y que yo ahora os cuento a vosotros, aun sabiendo que muy probablemente os parecerá tan increíble como me pareció a mi antes de verlo con mis propios ojos. En efecto, he podido comprobar que, por las noches, las barcas de los pescadores transportan furtivamente felinos pasajeros en sus cubiertas hasta los bancos de peces que sólo ellas conocen; los gatos se ponen las botas y, satisfechos después de la comilona nocturna, se relamen los bigotes hasta el amanecer. Pero ¿por qué hacen esto las embarcaciones? Su comportamiento no es desinteresado, puesto que se trata de un trueque: a cambio, los mininos les traen los mejores troncos de los bosques de la región; leños que los barcos utilizan como patas para pasear en tierra firme por los alrededores del muelle, cuando creen que nadie los ve.

HistoriasDelPuertoIII-2

No os extrañéis, pues, si alguna noche venís por el puerto y os parece ver una barca caminando.